Aitor Sanz, Moré, Negredo y Jandro saludan al público tras la victoria ante el Alavés
Mirar hacia arriba de la clasificación puede perturbar a más de uno. El oviedismo está demasiado acostumbrado a las decepciones como para dejar un resquicio para el optimismo. Pero las cifras no engañan. Desde que Pacheta ha tomado el mando de la nave azul el equipo cuenta sus partidos por éxitos, con la salvedad del empate ante el Peña Sport. La afición sueña, pero los límites del calendario son demasiado estrechos como para pensar en las metas más ambiciosas.La racha en la que ha entrado el equipo de Pacheta recuerda a la experimentada el año pasado. Con la llegada de Pichi Lucas al banquillo los azules protagonizaron hasta tres dinámicas similares a la actual. La primera se produjo entre las jornadas 14 y 18 (13 puntos de 15 posibles), la segunda entre la 23 y la 27 (con cinco victorias consecutivas) y la tercera entre la 33 y la 37 (también con 13 puntos en cinco encuentros). Las ocho jornadas que restan de calendario parecen el único obstáculo para comparar ambas trayectorias.

